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Alimentar a la Bestia: La prensa y las guerras contra MOVE

2012/11/09

[Mumia Abu-Jamal] La Bestia fue el nombre de una efímera serie protagonizada por un talentoso actor, Frank Langella, la cual ni siquiera duró una temporada en la televisión. Con Langella en el papel estelar de magnate, el programa fue filmado en un escenario multipantalla relampagueante para representar los sujetos cambiantes de la serie. “La Bestia” era la prensa, que se alimentaba vorazmente de las vidas, tragedias y dolores  de la gente para aumentar las ganancias empresariales.

En fechas recientes un periódico de Filadelfia publicó un reportaje sobre el décimo aniversario de la muerte de John Gilbride, ex esposo de Alberta África de la organización MOVE. Casi toda la información se presenta desde la perspectiva del padre de John y abuelo de Zach,  quien es el hijo de Alberta y John. En este sentido, se sugiere que unos integrantes de MOVE pudieran haber tenido algo que ver con el asesinato de John debido a problemas de pareja. Sin embargo, aunque el reportaje levanta muchas sospechas, carece de pruebas.

La Bestia tiene hambre. Hay que vender periódicos. Y las sospechas y la controversia venden.

En los años ‘70s y ‘80s, los titulares de la prensa animaron a los políticos a armar una campaña contra MOVE en Filadelfia, desatando conflictos que resultaron en desastre y muerte. En todos los conflictos, el papel de  los medios de comunicación fue central.

De la misma manera, la prensa jugó un papel central en lanzar la Guerra del Golfo, ahora en declive, al vender odio, miedo, sospechas y mentiras después del frenesí del ataque contra las Torres Gemelas. Más de una década después, Irak es una nación destrozada, con millones de personas obligadas a huir de la violencia y el caos para encontrar refugio en el extranjero. Y los estadounidenses son más odiados que nunca.

Pero hay que alimentar a La Bestia. Ésta come huesos con la misma facilidad que come bombones, y remueve la olla de sospechas, conflictos, odio y miedo. Y cuando la olla que hierve se derrama, La Bestia se alimenta, sacando ganancias de los destrozos.

Zach es un niño feliz, sano, equilibrado y muy querido. Su mamá lo quiere y él la quiere. Cuando la pareja Gilbride sostenía pláticas de reconciliación (bajo órdenes de la corte), John solía llegar tarde y a veces ni siquiera llegó. ¿Ésta es la conducta de un hombre dispuesto a mover cielo y tierra para estar con su hijo?

Pero en lugar de abordar la situación como algo que se pudiera resolver, la prensa alimentó el conflicto una vez más.

No importa que hayan pasado decenas de aniversarios de la violencia ––violencia horrorosa que incluyó un bombardeo–– perpetrada por la policía en sus ataques militares contra dos distintos hogares de MOVE.

Los medios masivos de comunicación ni siquiera han llamado una sola vez a una investigación, ¡mucho menos a una acción judicial contra los policías que asesinaron a 11 personas frente a las cámaras! No. Ellos viven una vida de lujo, disfrutando de pensiones de jubilación pagadas por los contribuyentes, sin una sola preocupación ––después de bombardear a bebés.

Pero ¡no importa!

Hay que alimentar a La Bestia.

Desde la nación encarcelada, soy Mumia Abu-Jamal.

 –© ’12 maj

Escrito el 7 de octubre de 2012

Audio grabado por Noelle Hanrahan: www.prisonradio.org

Texto circulado por Fatirah Litestar01@aol.com

Traducción Amig@s de Mumia, México

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